14 mayo 2012

PARAGUAS PERDIDO

Las lluvias torrenciales de abril nos han traído el agua que tanto necesitábamos, pero también se han llevado por delante muchos paraguas. A algunos se les rompieron las varillas por los vientos huracanados y nos hemos visto obligados a jubilarlos. Otros quedaron olvidados en un taxi o en un autobús, y allí estarán todavía esperándonos, como animalitos abandonados, un poco desconcertados por haber perdido a sus amos. A otros les ha ocurrido lo mismo que a los libros prestados, que nunca vuelven a sus dueños originales.

Una compañera de mi trabajo se encontró, una tarde lluviosa, la funda vacía de su paraguas plegable encima de su escritorio. Pensó que se lo devolverían, pero no fue así. Fue poniendo carteles en el tablón de anuncios para intentar recuperarlo, sin éxito.

Este es el último cartel que encontramos el viernes pasado:

Para que tengas el kit completo, llévate la funda y que lo disfrutes.









Uno puede perder el paraguas, pero nunca el buen humor.

2 comentarios:

  1. Hola Enrique:
    Eres genial, no sé que haces trabajando donde trabajas. Bss. TR

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  2. Bueno, TR, no puedo quejarme con los tiempos que corren. Sigue leyendo. Siempre eres bienvenido.

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