21 octubre 2010

CLIENTE ES EL QUE CONSUME

Debo confesaros que en este año y por primera vez en los cuatro o así que escribo este blog, he publicado principalmente fotos de carteles que mis amigos y conocidos me han enviado. Además, las vacaciones, que les han llevado a muchos de ellos a recorrer España o a salir al extranjero, han supuesto una verdadera avalancha de fotos de carteles muy divertidos y bizarros, tanto que no he podido dejar de publicar ninguno. Sin embargo, estaba empezando a pensar que ya no iba a ser capaz de encontrar ni de fotografiar ningún cartel comparable a los que ellos me enviaban. Pero en Albarracín apareció esta joya:


En un restaurante de la plaza del Ayuntamiento de la villa, el dueño, harto de que los turistas usen los baños de su céntrico local, quiere expresar (y expresa) que sólo pueden utilizarlos sus clientes. Por si no le queda claro a alguien, en letra más pequeña y subrayado, aclara "Cliente es el que consume". Faltaría más. Después de leer esto, a uno sólo le queda salir a hurtadillas del local o pedirse una cocacola, para disimular.

5 comentarios:

  1. ¡Qué gran frase! "Cliente es el que consume", suena a Marx: "El campo para el que lo trabaja", o algo así. MacEdonia

    ResponderEliminar
  2. "Servicios solo para clientes" podría haberse leído en cualquier próstibulo que se precie...
    ¿y qué servicios reciben los clientes?
    Fdo. Un cliente que consume y quiere un servicio

    ResponderEliminar
  3. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, cliente: persona que compra en un establecimiento o utiliza sus servicios.
    Por tanto, esos turistas desharrapados que entran en masa a a los mismos, en realidad son grandes filòlogos que conocen mejor que el dueño nuestra lengua. Saben perfectamente que al utilizarlos se convierten en clientes.

    ResponderEliminar
  4. Vaya, Buniglia, nunca se me hubiera ocurrido pensar que un sinónimo de "turista" pudiera ser "cliente". Es un punto de vista muy interesante.
    Fdo.: el autor del Lazarillo

    ResponderEliminar
  5. Hola, Buniglia. ¡Has vuelto! Te echaba de menos. Me alegra que sigas al otro lado del blog. Un abrazo muy fuerte, Enrique

    ResponderEliminar